RESIDENCIAS DE ESTUDIANTES Y COLEGIOS MAYORES: ANALIZADOS 86 CENTROS EN 18 CIUDADES ESPAÑOLAS
Se trata de un estudio fechado en septiembre de 2008, en el que aparecen datos, infromaciones , y valoraciones,referentes a 86 colegios mayores y residencias de 18 ciudades españolas .
Cuando la decisión de estudiar una carrera implica también salir de casa, el encontrar un alojamineto adecuado es muy importante para el estudiante y su familia.
Las opciones ante esta necesidad son elegir Un Colegio Mayor , una Residencia , o compartir un piso.
Los colegios mayores cubren todas las necesidades de un estudiantes requiere el cumplimineto de unas normas, las posibilidades de relación para nuevos residentes son muchas y existen actividades lúdicas y culturales que complementan su formación.Las Residencias, en ocasiones ofrecen más libertad de moviminetos, también son adecuadas par conocer gente, pero no hay actividades programadas para los residentes.Los pisos compartidos son la opción para los estudiantes que no quieren ataduras, horarios ni compromisos.
Residencias de estudiantes y colegios mayores: analizados 86 centros en 18 ciudades españoles
La revista Consumer Eroski realizó un estudio en 86 centros de 18 ciudades españolas. Las características de los centros elegidos eran diversas, se trata de centros públcos, privados, concertados, femeninos, masculinos y mixtos. Las ciudades elegidas. Alicante, Barcelona, Bilbao, Córdoba, Granada, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Pamplona, Salamanca, San Sebastián, Santiago de Compostela, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vioria y Zaragoza.
Consumer Eroski solicitó información a Directores y Responsables de los centros a través de técnicos de la revista que visitaban los Colegios y Residencias como clientes interesados en matricular a algún familiar en el mismo. De esta forma se hicieron con información de primera mano sobre todos los aspectos que querían conocer: estados de las instalaciones, conservación de los edificios, limpieza, servicios a los estudiantes, accesibilidad, seguridad, condiciones de admisión.
Todas los centros aprueban con un "aceptable" el exámen propuesto por la revista, las calificaciones globales obtenidas son :
Muy Bien- Madrid y Vitoria
Bien -Alicante, Bilbao, Córdoba, Málaga, San Sebastian.
Aceptable-Barcelona, Madrid, Granada, Oviedo, Salamanca, Santiagode Compostela, Valencia , Valladolid y Zaragoza
Regular - Pamplona y Sevilla.
En aspectos como información, limpieza y servicios a los residentes todos los centros obtienen un Bien. Flojean en medidas de seguridad y suspenden en accesibilidad.
Atendiendo a los baremos de calidad y precio, el parámetro que haba de la calidad de un centro es el de los servicios que ofrece a los residentes.En el estudio se detalla el equipamineto de los baños, cuántos se comparten o no, la ropa de cama, mobiliario, calefacción. También se ha tenido en cuentala existencia de salas multimedia, botiquín, infraestructuras deportivas. Conexiones con los campus universitarios, centros históricos, o principales estaciones de autobus.Así mismo
se valora la existencia de un gabinete de atención pedagógica o un servicio de apoyo psicológico.
En todos se cumple una máxima : la limpieza.Murcia, bilbao y Vitoria son ejemplos en accesibilidad. En todos las medidads de seguridad son correctas pero mejorables.
En cuanto al precio, el coste de en una residencia o colegio mayor, va desde 230€ hasta 1400€ residente/mes. Madrid y Barcelona son las ciudades más caras.Los precios varían según se comparta o no habitación, se eliga pensión completa o no.
miércoles, 25 de marzo de 2009
viernes, 20 de marzo de 2009
Panfleto antipedagógico, de Ricardo Moreno Castillo
*Ricardo Moreno Castillo. Panfleto antipedagógico. El Lector Universal. Barcelona. 156 pp. 2006.
Este libro, indignado y divertido, porque hay temas que sólo indignan cuando se toman con sen tido del humor, quizá nos ayude a entender a nuestros residentes y colegiales y, además, a prever lo que les espera con la reforma de Bolonia y a nosotros, en los Colegios Mayores, a prepararnos con los cambios que se avecinan. Ricardo Moreno Castillo, nacido en Madrid en 1950, es Licenciado en Matemáticas y en Filosofía. En la actualidad es profesor en Instituto Gregorio Marañón de Madrid y en la Facultad de Matemáticas de la Universidad Complutense.
El libro trata de la enseñanza y de su defensa ante el ataque combinado de psicopedagogos y políticos. Es un defensor del maestro como tal, como enseñante y, sobre todo, como formador. Pide ayuda a los padres, a que no deleguen sus obligaciones formativas de sus hijos ni en la escuela ni en nadie, pero que ayuden a los maestros que enseñan, y no a los que coleguean con sus hijos. La LOGSE desmanteló la escuela, le quitó autoridad a los maestros y despreció los contenidos ante la todopoderosa entelequia del aprendizaje de nada. Y todo esto llega a la universidad: otra vez es más importante el método que lo que se hace con él. Mientras uno conduzca bien el coche, da igual por dónde se conduzca y dónde acabe el viaje. Y cómo acabe el viaje.
Léanlo, amigos de los Colegios Mayores, y, como antes decía, entenderemos a los jóvenes y no perderemos la fe en ellos. Son el resultado de un proceso y los que de él salen formados y maduros son de admirar. Y muchos lo consiguen. No perdamos la esperanza, ni la fe: quién no crea en los jóvenes, lo mejor que puede hacer es abandonar este negocio.
(Para actualizar el texto lean Algunos males del sistema educativo, publicado en El País el 4 de diciembre de 2008, y el libro De la buena y la mala educación, que acaba de publicar Los Libros del Lince).
Este libro, indignado y divertido, porque hay temas que sólo indignan cuando se toman con sen tido del humor, quizá nos ayude a entender a nuestros residentes y colegiales y, además, a prever lo que les espera con la reforma de Bolonia y a nosotros, en los Colegios Mayores, a prepararnos con los cambios que se avecinan. Ricardo Moreno Castillo, nacido en Madrid en 1950, es Licenciado en Matemáticas y en Filosofía. En la actualidad es profesor en Instituto Gregorio Marañón de Madrid y en la Facultad de Matemáticas de la Universidad Complutense.
El libro trata de la enseñanza y de su defensa ante el ataque combinado de psicopedagogos y políticos. Es un defensor del maestro como tal, como enseñante y, sobre todo, como formador. Pide ayuda a los padres, a que no deleguen sus obligaciones formativas de sus hijos ni en la escuela ni en nadie, pero que ayuden a los maestros que enseñan, y no a los que coleguean con sus hijos. La LOGSE desmanteló la escuela, le quitó autoridad a los maestros y despreció los contenidos ante la todopoderosa entelequia del aprendizaje de nada. Y todo esto llega a la universidad: otra vez es más importante el método que lo que se hace con él. Mientras uno conduzca bien el coche, da igual por dónde se conduzca y dónde acabe el viaje. Y cómo acabe el viaje.
Léanlo, amigos de los Colegios Mayores, y, como antes decía, entenderemos a los jóvenes y no perderemos la fe en ellos. Son el resultado de un proceso y los que de él salen formados y maduros son de admirar. Y muchos lo consiguen. No perdamos la esperanza, ni la fe: quién no crea en los jóvenes, lo mejor que puede hacer es abandonar este negocio.
(Para actualizar el texto lean Algunos males del sistema educativo, publicado en El País el 4 de diciembre de 2008, y el libro De la buena y la mala educación, que acaba de publicar Los Libros del Lince).
martes, 10 de marzo de 2009
INTEGRACION DEL ESTUDIANTE EN EL SISTEMA UNIVERSITARIO
INTEGRACION DEL ESTUDIANTE E EL SISTEMA UNIVERSITARIO
Rafael Sanz Oro ( Profesor Titular de la Universidad de Granada)
El texto que aparece a continuación es sólo un fragmento de un artículo más extenso del profesor titular de la Universidad de Granada, Rafael Sanz Oro titulado "Integración del estudiante en el sistema universitario. La tutoría
Se trata de un artículo con tres apartados bien diferenciados que considero merecen plasmarse como 3 unidadeas diferentes.
La primera parte, que es la que nos ocupa hace un análisis de todo lo que de un tiempo a esta parte(30 años) ha cambiado en la Universiad con respecto al alumnado , actitudes, valores, dinámicas familiares, cambios en la salud física y mental, prparación académica, las fuentes de financiación...
El autor hace un salto de 30 años para valorar los cambios, considero que estos cambios que hoy conocemos ya se daban hace 15 , ha habido desde mi punto de vista una genearción intermedia que ha vivido situaciones parecidas a las que hoy se dan , pero que no estaban "asumidas" por el sistema.Además los estudiantes provenían de otro sistema educativo en el que las carencias que se presentaban no eran las de hoy.
1. La educación universitaria en el contexto actual
El modelo de educación superior que ha permanecido relativamente estable durante más de cien
años y al que estamos ya acostumbrados, está fuertemente cuestionado y forzado a adaptarse a un entorno donde los cambios se producen cada vez con más rapidez (Beede y Burnett, 1999). Como resultado, nos encontramos con que a la universidad le resulta cada vez más complejo generar nuevas estrategias y servicios que satisfagan las necesidades de sus estudiantes.
Durante siglos, los estudiantes han acudido a las universidades para adquirir un mayor
conocimiento, explorar nuevas teorías, descubrir nuevos conceptos, adquirir nuevas habilidades y, probablemente, seguirá siendo así en el futuro. Sin embargo, hay notables diferencias entre el ayer y el hoy. La economía global, las nuevas tecnologías y las facilidades en los desplazamientos, por ejemplo, ofrecen a los estudiantes muchas más oportunidades de aprendizaje que antes.
¿Cómo deben responder las instituciones educativas? Tenemos que aceptar el cambio como un
reto actual y pasar de una enseñanza pasiva a una enseñanza que comprenda, responda y rebase las necesidades de nuestros estudiantes. Tendremos que pasar, como sostiene Klenk (1999), de “vernos como monopolios regionales o nacionales de capital intelectual a vigorosos competidores para usuarios en un mercado global” (p. 183). Hay que transformar una enseñanza tradicional que “se enfrenta a los estudiantes” y dotar a las organizaciones de estrategias y servicios basados en los usuarios que hagan más viable nuestras instituciones.
Transformación significa la idea de replantear las cosas que hacemos en nuestros centros con
los estudiantes. Es moverse de la enseñanza al aprendizaje, de ver a los estudiantes como una
audiencia pasiva a una audiencia colaboradora. La transformación hace referencia a las siguientes
cuestiones:
• Replantear qué es lo que queremos que sean nuestras instituciones.
• Identificar quiénes deberían ser nuestros usuarios.
• Decidir qué programas y servicios se van a ofertar.
• Crear programas y servicios basados en referentes de calidad.
• Asegurarse que nuestros usuarios tengan las competencias necesarias.
• Construir la infraestructura tecnológica adecuada a las nuevas necesidades de información de
nuestros usuarios.
1.1. Composición demográfica cambiante de los estudiantes actuales
Es evidente que la diversidad en la composición de nuestros alumnos universitarios ha
cambiado sustancialmente en los últimos 30 años (Upcraft y Stephens, 2000). Alumnos de diversas razas y étnias (en algunos centros y titulaciones alto porcentaje de alumnado extranjero), género(incremento notable de la incorporación de la mujer a los estudios universitarios, sobre todo en titulaciones tradicionalmente masculinas), estudiantes a tiempo parcial (por razones laborales o de otra índole), edad (estudiantes que se incorporan a edades más tardías o que desean adquirir una formación que en su momento no pudieron, es decir, la concepción de la universidad como un centro de formación permanente), origen de los estudiantes (movilidad en función de la titulación y el prestigio de los centros), alumnado con diversas discapacidades, opciones sexuales, estudiantes internacionales.
Hay otros cambios que también se están produciendo entre nuestro alumnado universitario
(Upcraft y Stephens, 2000). Así , nos encontramos con:
a) Actitudes y valores cambiantes.
Comparados con los estudiantes de finales de los sesenta, los estudiantes de hoy son más
conservadores; menos interesados en desarrollar una filosofía de vida dotada de un sentido más
profundo; más interesados en hacer dinero; más preocupados en obtener un puesto de trabajo
al finalizar sus estudios universitarios; más interesados en el campo de los negocios, la
informática y la ingeniería; y menos interesados en las humanidades, las artes y las ciencias
sociales.
b) Dinámicas familiares cambiantes.
Implicación de las situaciones familiares en los tipos de estudiantes que tenemos en las
instituciones de educación superior (familias divorciadas, experiencia de vida con un solo padre,
alumnos que a su vez están divorciados o son padres-madres solteros, situaciones de violencia
familiar, abusos sexuales y problemas de drogas, etc…). Estas situaciones provocan
determinados desajustes que inciden notablemente en el aprendizaje de los estudiantes.
c) Cambios en la salud física y mental.
Hace 30 años, en aquellos centros donde se ofertaban Servicios de Orientación, los principales
problemas de los estudiantes estaban relacionados con la experiencia académica universitaria,
como indecisiones vocacionales, dificultades académicas y problemas de relación; es decir,
estudiantes “normales” con problemas “normales”. En los momentos actuales, el cuadro es
distinto. Hay un aumento de trastornos emocionales, violencia, ansiedad, depresión, drogas,
trastornos alimentarios, etc… que influyen y, en muchos casos, deterioran la salud física de los
estudiantes.
d) Cambios en la preparación académica.
Disfunción de los niveles de preparación de la educación secundaria y su incidencia en el
rendimiento universitario. Es ya un discurso clásico la queja del profesorado universitario
respecto a la mala preparación de sus estudiantes hasta el punto de diseñar materias
curriculares destinadas a lograr el “nivel requerido” en determinadas titulaciones.
e) Cambios en las fuentes de financiación.
Ayudas económicas diversas que reciben los estudiantes y aumento en los tipos de becas
(programas nacionales, autonómicos, locales-propios de cada universidad, programas de
fomento de la movilidad estudiantil, etc…). Por otra parte, aumentan los estudiantes que
trabajan y estudian. En estos momentos el tema de la financiación de las universidades está en
la agenda de discusión en todos los foros universitarios. Es previsible que tenga repercusiones
en los costos de la enseñanza y esto se traduzca en un notable aumento en la aportación
económica de las familias.
Rafael Sanz Oro ( Profesor Titular de la Universidad de Granada)
El texto que aparece a continuación es sólo un fragmento de un artículo más extenso del profesor titular de la Universidad de Granada, Rafael Sanz Oro titulado "Integración del estudiante en el sistema universitario. La tutoría
Se trata de un artículo con tres apartados bien diferenciados que considero merecen plasmarse como 3 unidadeas diferentes.
La primera parte, que es la que nos ocupa hace un análisis de todo lo que de un tiempo a esta parte(30 años) ha cambiado en la Universiad con respecto al alumnado , actitudes, valores, dinámicas familiares, cambios en la salud física y mental, prparación académica, las fuentes de financiación...
El autor hace un salto de 30 años para valorar los cambios, considero que estos cambios que hoy conocemos ya se daban hace 15 , ha habido desde mi punto de vista una genearción intermedia que ha vivido situaciones parecidas a las que hoy se dan , pero que no estaban "asumidas" por el sistema.Además los estudiantes provenían de otro sistema educativo en el que las carencias que se presentaban no eran las de hoy.
1. La educación universitaria en el contexto actual
El modelo de educación superior que ha permanecido relativamente estable durante más de cien
años y al que estamos ya acostumbrados, está fuertemente cuestionado y forzado a adaptarse a un entorno donde los cambios se producen cada vez con más rapidez (Beede y Burnett, 1999). Como resultado, nos encontramos con que a la universidad le resulta cada vez más complejo generar nuevas estrategias y servicios que satisfagan las necesidades de sus estudiantes.
Durante siglos, los estudiantes han acudido a las universidades para adquirir un mayor
conocimiento, explorar nuevas teorías, descubrir nuevos conceptos, adquirir nuevas habilidades y, probablemente, seguirá siendo así en el futuro. Sin embargo, hay notables diferencias entre el ayer y el hoy. La economía global, las nuevas tecnologías y las facilidades en los desplazamientos, por ejemplo, ofrecen a los estudiantes muchas más oportunidades de aprendizaje que antes.
¿Cómo deben responder las instituciones educativas? Tenemos que aceptar el cambio como un
reto actual y pasar de una enseñanza pasiva a una enseñanza que comprenda, responda y rebase las necesidades de nuestros estudiantes. Tendremos que pasar, como sostiene Klenk (1999), de “vernos como monopolios regionales o nacionales de capital intelectual a vigorosos competidores para usuarios en un mercado global” (p. 183). Hay que transformar una enseñanza tradicional que “se enfrenta a los estudiantes” y dotar a las organizaciones de estrategias y servicios basados en los usuarios que hagan más viable nuestras instituciones.
Transformación significa la idea de replantear las cosas que hacemos en nuestros centros con
los estudiantes. Es moverse de la enseñanza al aprendizaje, de ver a los estudiantes como una
audiencia pasiva a una audiencia colaboradora. La transformación hace referencia a las siguientes
cuestiones:
• Replantear qué es lo que queremos que sean nuestras instituciones.
• Identificar quiénes deberían ser nuestros usuarios.
• Decidir qué programas y servicios se van a ofertar.
• Crear programas y servicios basados en referentes de calidad.
• Asegurarse que nuestros usuarios tengan las competencias necesarias.
• Construir la infraestructura tecnológica adecuada a las nuevas necesidades de información de
nuestros usuarios.
1.1. Composición demográfica cambiante de los estudiantes actuales
Es evidente que la diversidad en la composición de nuestros alumnos universitarios ha
cambiado sustancialmente en los últimos 30 años (Upcraft y Stephens, 2000). Alumnos de diversas razas y étnias (en algunos centros y titulaciones alto porcentaje de alumnado extranjero), género(incremento notable de la incorporación de la mujer a los estudios universitarios, sobre todo en titulaciones tradicionalmente masculinas), estudiantes a tiempo parcial (por razones laborales o de otra índole), edad (estudiantes que se incorporan a edades más tardías o que desean adquirir una formación que en su momento no pudieron, es decir, la concepción de la universidad como un centro de formación permanente), origen de los estudiantes (movilidad en función de la titulación y el prestigio de los centros), alumnado con diversas discapacidades, opciones sexuales, estudiantes internacionales.
Hay otros cambios que también se están produciendo entre nuestro alumnado universitario
(Upcraft y Stephens, 2000). Así , nos encontramos con:
a) Actitudes y valores cambiantes.
Comparados con los estudiantes de finales de los sesenta, los estudiantes de hoy son más
conservadores; menos interesados en desarrollar una filosofía de vida dotada de un sentido más
profundo; más interesados en hacer dinero; más preocupados en obtener un puesto de trabajo
al finalizar sus estudios universitarios; más interesados en el campo de los negocios, la
informática y la ingeniería; y menos interesados en las humanidades, las artes y las ciencias
sociales.
b) Dinámicas familiares cambiantes.
Implicación de las situaciones familiares en los tipos de estudiantes que tenemos en las
instituciones de educación superior (familias divorciadas, experiencia de vida con un solo padre,
alumnos que a su vez están divorciados o son padres-madres solteros, situaciones de violencia
familiar, abusos sexuales y problemas de drogas, etc…). Estas situaciones provocan
determinados desajustes que inciden notablemente en el aprendizaje de los estudiantes.
c) Cambios en la salud física y mental.
Hace 30 años, en aquellos centros donde se ofertaban Servicios de Orientación, los principales
problemas de los estudiantes estaban relacionados con la experiencia académica universitaria,
como indecisiones vocacionales, dificultades académicas y problemas de relación; es decir,
estudiantes “normales” con problemas “normales”. En los momentos actuales, el cuadro es
distinto. Hay un aumento de trastornos emocionales, violencia, ansiedad, depresión, drogas,
trastornos alimentarios, etc… que influyen y, en muchos casos, deterioran la salud física de los
estudiantes.
d) Cambios en la preparación académica.
Disfunción de los niveles de preparación de la educación secundaria y su incidencia en el
rendimiento universitario. Es ya un discurso clásico la queja del profesorado universitario
respecto a la mala preparación de sus estudiantes hasta el punto de diseñar materias
curriculares destinadas a lograr el “nivel requerido” en determinadas titulaciones.
e) Cambios en las fuentes de financiación.
Ayudas económicas diversas que reciben los estudiantes y aumento en los tipos de becas
(programas nacionales, autonómicos, locales-propios de cada universidad, programas de
fomento de la movilidad estudiantil, etc…). Por otra parte, aumentan los estudiantes que
trabajan y estudian. En estos momentos el tema de la financiación de las universidades está en
la agenda de discusión en todos los foros universitarios. Es previsible que tenga repercusiones
en los costos de la enseñanza y esto se traduzca en un notable aumento en la aportación
económica de las familias.
domingo, 1 de marzo de 2009
Lo que hacen los mejores profesores de universidad
En 2004, Ken Bain, del Centro para la Excelencia en la Enseñanza, de la Universidad de Nueva York, ahora en la Universidad Montclair, publicó un libro del mismo título que este post, que resumía sus veinte años de investigaciones sobre la enseñanza en la universidad. Durante esos años buscó a los mejores profesores, daba igual qué materia impartieran, buscó a aquellos que cambiaban la vida de sus alumnos, que les llevaban a un enfoque diferente de su disciplina y de la vida, y estudió cómo lo hacían.
Conocer lo que estos profesores hacen para preparar sus clases, dirigirlas, cómo tratan a sus alumnos y los evalúan y, en último término, que esperan de ellos, nos puede enseñar a conocer qué debe hacer un alumno para ser un excelente alumno, independientemente de lo bueno o malo que sea su profesor. Los buenos profesores individualizan a los estudiantes; no enseñan a la clase, enseñan a cada uno de los estudiantes, los desafían a mejorar y, por ello, los conocen. Acaban convenciendo a sus alumnos de que son capaces de alcanzar un mayor desarrollo intelectual y personal y esto lo aplican, sobre todo, a los peores alumnos (viven en clase, sin descanso, la evangélica parábola del hijo pródigo).
La lectura al detalle de este interesante libro ayuda a dar útiles consejos a estudiantes universitarios. Permite conocer no lo que exigen los profesores de cada estudiante, sino lo que debe hacerse para ser un buen universitario. Y, sobre todo, exige a quienes tratamos con estudiantes no perder la fe en ellos; en realidad, quien pierda la fe en la juventud, lo mejor que puede hacer, en beneficio de los jóvenes y de su propia salud mental, es no tratar con ellos.
*Ken Bain. 2007. Lo que hacen los mejores profesores universitarios. Publicaciones de la Universidad de Valencia. Valencia. 229 pp.
Conocer lo que estos profesores hacen para preparar sus clases, dirigirlas, cómo tratan a sus alumnos y los evalúan y, en último término, que esperan de ellos, nos puede enseñar a conocer qué debe hacer un alumno para ser un excelente alumno, independientemente de lo bueno o malo que sea su profesor. Los buenos profesores individualizan a los estudiantes; no enseñan a la clase, enseñan a cada uno de los estudiantes, los desafían a mejorar y, por ello, los conocen. Acaban convenciendo a sus alumnos de que son capaces de alcanzar un mayor desarrollo intelectual y personal y esto lo aplican, sobre todo, a los peores alumnos (viven en clase, sin descanso, la evangélica parábola del hijo pródigo).
La lectura al detalle de este interesante libro ayuda a dar útiles consejos a estudiantes universitarios. Permite conocer no lo que exigen los profesores de cada estudiante, sino lo que debe hacerse para ser un buen universitario. Y, sobre todo, exige a quienes tratamos con estudiantes no perder la fe en ellos; en realidad, quien pierda la fe en la juventud, lo mejor que puede hacer, en beneficio de los jóvenes y de su propia salud mental, es no tratar con ellos.
*Ken Bain. 2007. Lo que hacen los mejores profesores universitarios. Publicaciones de la Universidad de Valencia. Valencia. 229 pp.
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